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Dr.
John E. Upledger
La Terapia CraneoSacra y
El Desorden De Déficit De Atención
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John E. Upledger, D.O.,
O.M.M. Doctor en Medicina y Osteopatía,
es cirujano, investigador, profesor y escritor. Con una carrera
profesional de más de 30 años de experiencia
en la práctica e investigación, el trabajo del
Dr. Upledger aporta innovaciones en el campo de la medicina
que le han hecho ganar reconocimiento a nivel mundial. Fue
durante sus ocho años (1975 - 1983) como investigador
clínico y profesor de biomecánica en la universidad
del estado de Michigan, cuando supervisó a un grupo
de anatomistas, fisiólogos, biofísicos y bioingenieros
en experimentos que probaron la existencia e influencia
del sistema craneosacral.
Los resultados de esa investigación llevaron
a un mejor conocimiento de la importancia de este sistema en
el alivio del dolor y disfunciones y finalmente a la creación
de la Terapia CraneoSacra.
La Terapia CraneoSacra es una suave modalidad terapéutica
manual que puede tener un efecto positivo muy profundo sobre
el funcionamiento del cerebro y la médula espinal. La
aplicación de esta modalidad puede incluso tener una
influencia positiva sobre los sistemas endocrino e inmunológico.
Parece ser efectiva de forma específica en la liberación
de patrones de tensión excesiva u los movimientos restringidos
tanto en las estructuras óseas como membranosas y sus áreas
relacionadas. Liberando el exceso de tensión en las
membranas meníngeas; con frecuencia el deterioro de
la función del tejido nervioso es restaurado.
Restaurando la movilidad de los huesos del cráneo, de
la columna vertebral, de la parrilla costal y la pelvis, las
restricciones anormales ancladas en estas membranas meníngeas
son eliminadas. Esta restauración de la movilidad natural
de cada hueso del cráneo además permite que las
uniones suturales (articulaciones) entre estos huesos reanude
sus actividades de acomodación y bombeo normal.
El resultado en cadena de esto es un estímulo del movimiento
de los fluidos de todo el sistema nervioso central y las estructuras
y sistemas relacionados. El movimiento fisiológico del
fluido es esencial para el funcionamiento saludable de los
tejidos y órganos, ya sea el cerebro, los huesos, los
músculos, etc. El fluido es el vehículo usado
por los mecanismos fisiológicos del cuerpo para eliminar
los residuos metabólicos y tóxicos de interior
de las células y del espacio intercelular. El fluido
es también el vehículo que usa el cuerpo para
repartir nutrientes y anticuerpos, y lleva sustancias mensajeras
tales como hormonas, neuropéptidos, iones con carga
eléctrica y partículas que son muy importantes
fisiológicamente.
Desde 1975, la Terapia CraneoSacra ha sido usada con bastante éxito
en el tratamiento del desorden de déficit de atención
(DDA) y la hiperactividad. Nuestra experiencia clínica
sugiere que en un número significativo de casos de DDA
e hiperactividad, un problema estructural puede ser un factor
primario que contribuye en el complejo de síntomas.
Cuando este problema estructural está presente y es
corregido, los síntomas del DDA y/o hiperactividad desaparecen
de forma rápida, a menudo en minutos u horas. Si la
corrección estructural es mantenida mediante un tratamiento,
los efectos pueden ser permanentes..A veces, el problema estructural
requiere correcciones estructurales múltiples. Sin embargo
con cada tratamiento terapéutico, el proceso correctivo
se vuelve más fácil y la mejora de los síntomas
se mantiene de manera prolongada hasta que, finalmente, ni
el problema estructural ni los síntomas de DDA y/o hiperactividad
reaparecen.
El problema estructural que a menudo parece estar relacionado
causalmente con el DDA y/o la hiperactividad es uno que puede
ocurrir frecuentemente durante el parto obstétrico.
Ocurre cuando hay una excesiva hiperextensión hacia
atrás de la cabeza del niño y la base occipital
del cráneo se comprime con la primera vértebra
cervical (atlas).
Las superficies articulares entre el hueso occipital y el
atlas tienen una orientación horizontal en forma de
V, con el vértice mirando hacia delante. La posición
de parto más común para un recién nacido
es mirando hacia la espalda del cuerpo de su madre.
Por lo tanto, la parte posterior de la cabeza del niño
se ve comprometida por el complejo del hueso púbico
de la madre. En algunos casos la cabeza puede estar severamente
angulada contra el cuello.
Esta posición representa una situación de amenaza
para el sistema nervioso del recién nacido (el cuello
puede romperse sí la angulación va más
allá). Una respuesta obvia a este tipo de amenaza es
la contracción o rigidisación de los tejidos
(músculos, etc.) para prevenir un daño que amenace
la misma vida. Cuando el parto ha terminado, la rigidez tisular
puede relajarse o puede que no.
Si no se relaja, el occipital se mantiene en esa posición
de hiperextensión hacia atrás contra el atlas.
Si los tejidos blandos se relajan, las superficies óseas
pueden o no liberarse entre sí. Si la situación
de cabeza – cuello no puede autocorregirse de forma natural,
o si no existe un terapeuta craneosacral capacitado que ayude
a la normalización cráneo-cervical, la permanencia
de esta situación restrictiva conllevará un aumento
anormal del tono de los músculos de la nuca y el cuello.
Algunos tejidos blandos pueden incluso fibrosarse o estar
hipertónicos. Otro resultado de esta equivocada, pero
bien intencionada, respuesta tisular, es el aumento de la presión
posterior para el flujo de salida de sangre a través
del agujero yugular, localizado en medio de esta sobre reacción,
que por otro lado es una protección de los tejidos.
Las venas yugulares salen del cráneo a través
de estos agujeros, así como lo hacen también
los nervios craneales glosofaríngeo, vago y espinal
accesorio. El incremento de la respuesta tisular, que conlleva
la elevación de la resistencia al flujo venoso de salida
puede reducir el grado de circulación de fluidos fisiológicos
dentro y alrededor del cerebro. Estos fluidos incluyen lo que
son el líquido cefalorraquídeo, el fluido intracelular,
el fluido intersticial, la linfa y la sangre. La reducción
en la limpieza de los productos de desecho es secundaria a
la reducción en la eficiencia de este sistema de fluidos,
siendo el resultado una anormal acumulación de estos
productos, y por lo tanto, contribuye a la irritabilidad del
cerebro.
Cuando el movimiento de los fluidos es restaurado, los síntomas
de DDA y de la hiperactividad con frecuencia desaparecen. Además,
la irritación de los nervios craneales a su salida por
el agujero yugular puede ser la causa de cólicos, trastornos
gástricos y/o dificultades para la deglución
dependiendo del grado de afectación de los nervios glosofaríngeo
y vago. El nervio espinal accesorio, cuando está irritado,
puede causar un excesivo tono en los músculos principales
del cuello. La Terapia CraneoSacra es la elección ideal
para resolver los problemas estructurales antes mencionados.
Aunque lo más común es que este problema en la
nuca ocurra durante el parto, puede también ser resultado
de diferentes tipos de accidentes o traumatismos que “impactan” la
parte posterior de la cabeza contra el cuello.
Afortunadamente, el problema puede ser corregido con el
trabajo craneosacral en poco tiempo; es comprensible que el
tratamiento “ideal” se aplique lo antes posible,
pero los niños y adultos pueden beneficiarse de esta
terapia a cualquier edad, sin contraindicaciones.
Dr. John E. Upledger, D.O., O.M.M.
Presidente The Upledger Institute Inc.
Publicado en Revista Verdemente Oct. 2004
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